Es un método de producción que busca agilizar los procesos del negocio. Se puede traducir como método de manufactura esbelta, es decir, procesos de manufactura ágil, en los que no hay cosas sobrantes ni actividades sin valor. A pesar de que es un método pensado originalmente con respecto a procesos de manufactura “la verdad es que las lecciones aprendidas de esta metodología pueden ser universalmente aplicadas. Los principios de Lean pueden ayudar a que su proceso de negocio gane eficiencia y, como resultado, se vuelva más efectivo y competitivo en cualquier entorno de mercado” (Landau, 2019, projectmanager.com).
El Lean “tiene sus raíces en mejores prácticas de manufactura que fueron implementadas en la Corporación Toyota Motor, tales como Just in Time (JIT) management, Quality Management (QM), Total Productive Maintenance (TPM)”. A partir de ahí ha tenido una importante evolución y ha llegado a aliarse con metodologías como six sigma o Jidoka (Davim, 2018).
La idea base de Lean Manufacturing es identificar y eliminar todas aquellas actividades que sobran porque no añaden valor a los procesos de la compañía. Para esto se hace una revisión continua de los procesos, los responsables, el tipo de actividades, y se evalúa continuamente cómo el proceso puede mejorar y cómo pueden eliminarse los factores sobrantes, pues según muchos investigadores, cuando este proceso de revisión no se hace normalmente, hay un 60% de actividades de sobra en los procesos de las compañías. La tecnología es un elemento clave de apoyo a estos procesos de mejora.