Práctica que consiste en asegurar que los servicios
logren los niveles de desempeño esperados y
acordados, para satisfacer la demanda actual y futura
de forma rentable.
Práctica que consiste en asegurar que los servicios
logren los niveles de desempeño esperados y
acordados, para satisfacer la demanda actual y futura
de forma rentable.