Es uno de los procesos clave de las organizaciones comerciales. La mejora continua es una necesidad determinada por el contexto comercial en el que se desempeña una organización, porque es el entorno el que exige ciertas normas y regulaciones que establecen la calidad que deben garantizar las organizaciones con respecto a sus procesos, productos, servicios, etc. (Sreenivasan y Narayana, 2008).

Los procesos de mejora continua normalmente están relacionados con la capacidad de la organización para hacer un seguimiento en tiempo real a las acciones de la operación y mejorar así la calidad de sus respuestas a los clientes.

El mejoramiento continuo, cuando es practicado con regularidad por una institución/organización en cada área funcional, brinda oportunidades prácticas para que sus empleados se vuelvan buenos para el trabajo en equipo y adquieran cualidades de liderazgo. Esto, a su vez, mejora el valor de toda la institución. El mejoramiento continuo se transforma y pasa de ser una forma de ‘control’ a ser una forma de empoderamiento. Este empoderamiento que alcanza una institución es de mucho mayor impacto para la sociedad (Sreenivasan y Narayana, 2008).

El mejoramiento continuo está estrechamente ligado con los procesos corporativos, pues son estos los que entregan un resultado concreto a los clientes. Mejorar en una compañía es sinónimo de mejorar procesos, es decir, hacer uso de técnicas más efectivas de comunicación y coordinación de acciones dentro de la operación de negocio. Es importante que las organizaciones tengan el mejoramiento como una parte esencial de su modelo de negocio para que tenga un impacto significativo.